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domingo, 31 de octubre de 2010

3ª entrada

Sea que el estado se debilite en virtud de sus propios desmanes,sea que sus disecciones interiores lo ponen a merced de sus enemigos exteriores, desde ese momento, ya puede considerar se como irremediablemente perdido; Ya ha caído en poder del capitalismo. El despotismo del Capital, tal y como esta en nuestras manos se le presenta una tabla de salvación y a la que de grado o por la fuerza tiene que agarrarse, sino quiere naufragar.
  A quien su alma noble y generosa induzca a considerar estos discursos como inmorales, yo le preguntaría: Si todo Estado tiene dos enemigos y contra el enemigo exterior le es permitido, sin tacharlo de inmoral, usar todos los ardiles de guerra, como ocultarles sus planes, tanto de ataque como de defensa:Sorprenderlo de noche o con fuerzas superiores, ¿Porque estos mismos ardiles empleados contra un enemigo más peligroso, que arruinaría el orden social y la propiedad, han de reputar se como ilícitos e inmorales?.
  ¿Puede un espíritu equilibrado esperar dirigir con éxito las turbas por medio de prudentes exhortaciones o por la persuasión, cuando el camino queda expedito a la república, aun la mas irracional, si se tiene en cuenta que ésta parece reducir al pueblo que todo lo entiende superficial mente? Los hombres sean de la plebe o no, se guían casi exclusivamente por sus p0asiones, por sus supersticiones, por sus costumbres, sus tradiciones y sus teorías sentimentales; Son esclavos de la division de partidos que se oponen aún a la mas razonable avenencia. Toda decisión de las multitudes depende., en su mayor parte, de la casualidad y cualquier resolución suya es superficial y adoptada con ligereza. En su ignorancia de los secretos políticos, las multitudes toman soluciones absurdas y la anarquía arruina a los gobiernos.
  La política nada tiene que ver con la moral . El gobierno que toma por guia la moral no es político, y en consecuencia ES DÉBIL. Él que quiera dominar debe recurrir a la astucia y a la hipócresia. Esas grandes cualidades populares, franqueza y honradez, son vicios en política, porque derriban de sus tronos a los reyes y a los más poderosos enemigos. Estas virtudes deben ser atributos de los  REINOS de los Obreros; Pero nunca debemos tomarlas por guias de nuestra política.
   Nuestro objetivo es apoderarse de la fuerza. La palabra derecho es un concepto abstracto, al que nada corresponde en el orden real y con nada se justifica. Esta palabra simplemente significa:Da me esto que yo quiero, para probar que yo soy mas fuerte que tú....
    ¿DONDE EMPIEZA Y DONDE ACABA EL DERECHO?
   En un estado en el que el poder está mal organizado, en el que  las leyes y el gobierno se an convertido en algo impersonal, como efectiva mente sucede con los innumerables derechos que el liberalismo ha creado, yo veo un nuevo derecho: el de atacar en virtud de la ley del mas fuerte, el oren sobre todos los reglamentos y leyes establecidos,y tras tornarlos; el de poner mano sobre la ley, el de reconstruir a mi antojo todas las instituciones  y constituirme en dueño y señor de los que nos entregan los derechos que su propia fuerza les había dado y a los que han renunciado voluntariamente por su liberalismo.
   Nuestro poder en las actuales vacilan tes condiciones de todas las formas de poder será invencible, ya que sera INVISIBLE hasta el momento en que haya ganado fuerza que no habrá forma que pueda causar su ruina.
  De todos los males mas o menos transitorios  que hasta hoy nos hemos visto obligados, a causar,NACERÁ EL BIEN DE UN GOBIERNO INCONMOVIBLE que restablecerá la marcha normal del mecanismos de la existencia nacional, perturbada por el Liberalismo. El éxito justifica los medios. Pongamos la atención en nuestros proyectos, pero fije monos menos en lo bueno y lo moral que en lo necesario y en lo útil.
   Tenemos delante de nosotros un plan en el que están estratigicamente expuestos los lineamientos de los cuales no podemos desviarnos sin peligro de ver destruido el trabajo de muchos siglos.
  En orden para elaborar formas satifastorias de acción, es necesario tomar en cuenta la cobardía, la volubilidad, la inconstancia de la multitudes;Su incapacidad para comprender y valorizar las condiciones de su vida y de su bienestar. Es necesario perder de vista que la fuerza de las multitudes es ciega e insensata; que no razona,que escucha los mismo de un lado que del otro. Un ciego no puede guiar a otro sin caer ambos al precipicio. Pueds de igual manera os lideres de las turbas, salidos del pueblo, aunque esten dotados de un genio singular,les hace falta comprender la politica y no pueden intentar con exito dirigir a los demas sin causar la ruina de una nacion.